No entendimos que eras verso

Pensamos que querías hacer del mundo un paraíso,
aniquilando las fronteras del hambre,
de la sed, de la muerte…
de esa pobreza que no termina de matar nunca.
Pensamos que aniquilarías,
que la guerra y el odio terminaría un día.
Pensamos en paz, riqueza y comida.
No podíamos entender
que permanecieran
los Enemigos del hombre,
Los Reyes de la tristeza.
Los Condenados a trabajar por nada,
los Campesinos sin tierra.
Las Certezas que son
virtudes huecas.
No entendimos que eras verso,
irracional, ilícito.
Contrario a la forma
y a los tiempos.
Amor que se muestra des-haciendose,
reventando la hora, los milenios.
Que solo te descubres caminando
a todo aquel que clama por su suerte.
Pero, ¿Cómo seguirte cuando por el mar te adentras?
¿Cómo hacer ley de la experiencia?
¿Quiénes son tus profetas?
¿A que saben las lágrimas de la pobreza?
¿Cuántos libros leer para apresarte?
¿En qué pan te haces carne?
¿En quién?

Pepe Castillo, sj

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