Dichoso el humilde estado
del sabio que se retira
de aqueste mundo malvado.
Y con pobre mesa y casa,
en el campo deleitoso,
con solo Dios se compasa
y a solas su vida pasa,
ni envidiado ni envidioso.

Fray Luis de León

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *